LA TERAPÉUTICA DEL CAMPO.

La higiene actual exige una inmediata derivación de los ciudadanos hacia el campo. De poco vale la pretendida higiene individual y doméstica dentro de la cloaca inmensa de la ciudad. Se engañan los que se creen a cubierto de los miasmas urbanos por tener una casa amplia, con las ventanas anchas y todos los recursos de la arquitectura y la ingeniería sanitaria. Contemplemos una gran ciudad, al caer la tarde, desde una altura próxima: Barcelona desde el Tibidabo, Bilbao desde Archanda, Madrid desde el modesto pero insigne Cerro de los Ángeles, y sentiremos todo el horror de la densa y lívida neblina en que se agita la vida de tantos hombres, de los pobres hijos nuestros, de los enfermos que ponemos tanto empeño en curar, de los viejos con su caudal ya tan limitado de vitalidad. Los pobres y los ricos, allá abajo están todos, revueltos en la misma atmósfera insana que igualmente penetra en las guardillas mezquinas que en los palacios, y que es más temible por lo mismo que nos pasa inadvertida. Luchamos contra el agua impura, contra los alimentos adulterados o viejos, con tantos otros enemigos del habitante urbano, y olvidamos el daño mucho mayor que supone la permanencia perpetua dentro del vaho espantoso en que se condensan todas las emanaciones de miles y miles de organismos.

La ciudad moderna tiende, por fortuna, a desparramarse por el campo. Conserva el inevitable acumulo, desgraciadamente necesario para la vida, en el núcleo comercial, donde solo van quedando las oficinas, las fábricas y las tiendas. Pero el hombre ya va comprendiendo que no se puede pasear, o estudiar, o meditar, ni sobre todo dormir, en el mismo sitio en que el cuerpo en actividad llenó el ambiente de excreciones; es preciso, al sonar una hora, coger el tranvía, el tren o el automóvil y alejarse deprisa, como el buzo que después de buscar su tesoro, con la respiración contenida, sale de nuevo a la superficie, ávido de aire.(1)

(1) Gregorio Marañón. Del trabajo Elogio médico de la Sierra de Gredos, publicado en el libro Yuste y la Sierra de Gredos. Fue editado por la Comisaría Regia del Turismo y Cultura Artística, en Madrid en 1919. Artes Gráficas, pág. 73. 

__________________________________________________________

Información revisada por el Consejo de Redacción de SEPIS-2010.

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s