Más de 50 consejos para no desperdiciar la comida.

Por: Sandra Gallego Salvá – 8 NOVIEMBRE 2013

Cada día, 1.000 millones de personas en el mundo se van a dormir sin haber ingerido nada en todo el día, mientras que en los países desarrollados cada año se tiran millones de toneladas de comida en los hogares. En España, según los datos de Naciones Unidas, la cifra anual de alimentos desperdiciados alcanza las 7,7 millones de toneladas. Un dato escalofriante que conlleva, además, un importante derroche económico. Unilever y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente han lanzado una guía con más de 50 consejos para reducir los desperdicios alimentarios.

GUÍA PRÁCTICA PARA REDUCIR LOS DESPERDICIOS ALIMENTARIOS

El tema no es baladí y ha llegado a Bruselas, que quiere dar un vuelco a este desequilibrio. Por eso el Parlamento Europeo ha planteado a la Comisión y a los Estados miembros la difusión de políticas de eficiencia y de concienciación entre los restauradores y los consumidores con el fin de reducir el 50% de los desperdicios para 2025.

Sólo con los desperdicios de los 1.000 millones que viven con cierta opulencia, se podría dar de comer a los 1.000 millones de persona que sufren del hambre”, explica la directora de Responsabilidad Social de Unilever, Ana Palencia, que recuerda que el 40% de los 7,7 millones de toneladas de alimentos que se desperdician cada año en España corresponde a los hogares.

La guía publicada este semana tiene como objetivo prevenir y reducir las pérdidas y desperdicios de alimentos a corto, medio y largo plazo. Está estructurada en tres sencillos pasos: antes, durante y después de cocinar.

Estos tres momentos ofrecen diferentes oportunidades de mejora y de reducción de mermas como son la planificación de la compra, el almacenamiento de los alimentos, ajustar la cantidad de ingredientes, reutilizar las sobras y reciclar en casa.

Paso 1 | Planificar. Planificar el menú semanal supondrá un gran aliado a la hora de ahorrar y comprar de forma eficiente, además de contribuir  a seguir una alimentación más saludable.

Los expertos en nutrición aconsejan realizar como mínimo cinco comidas al día. Por lo tanto, lo ideal sería seguir la siguiente distribución: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.

Una forma práctica de evitar desperdicios de comida es hacer una compra correcta. Programar el menú semanal te ayudará a conocer con precisión cuales son los productos que vas a necesitar y cuales tienes ya en casa.

Teniendo estos puntos en cuenta, se recomienda ordenar los productos por prioridades, según sean indispensables o accesorios.

Una vez que estemos en el supermercado, debemos tener en cuenta dos consejos:

– Leer la información que aparece en la etiqueta de los envases.

– Verificar la fecha de consumo preferente o de caducidad de los alimentos.

Después de la compra, hay que colocar los alimentos dentro del frigorífico evitando que toquen la pared del fondo y situándolos bien separados unos de otros.

Consejos tan sencillos como congelar los productosguardar las sobras de conservas en recipientes herméticos, no introducir alimentos calientes en la nevera y mantenerla limpia, aumentarán la vida útil de los productos frescos y en consecuencia disminuirán el riesgo de que se estropeen.

Paso 2 | Cocinar. Cocinar de más está de bien si lo hacemos con la intención de congelar las sobras y tener disponibilidad del plato en los próximos días, pero hacerlo sin control puede llevarnos a comer más de lo que nuestro cuerpo necesita, y en consecuencia, aumentar de peso. Para una buena gestión de los alimentos que compramos, la guía recomienda cocinar utilizando las cantidades justas de ingredientes según el número de comensales que se vayan a tener en la mesa.

 Comer fuera de casa ¿Y si no comes en casa? ¡No hay problema! También existe la oportunidad de evitar desperdiciar comida  ya sea en un restaurante, en una cafetería o en la oficina. Para evitar malgastar en restaurante, la guía propone los siguientes consejos:

– Si vas a un buffet libre, evita comer por los ojos.

– Si te ofrecen productos extra (pan, aceitunas..) y no vas a consumir nada, hazlo saber. Una vez que estén depositados en la mesa, si no son consumidos, esos productos irán directamente a la basura.

– Informa al restaurador si tu apetito es limitado y prefieres una ración más reducida.

– Si ha sobrado comida o bebida, llévatela a casa. En Estados Unidos es una práctica muy habitual y en España está cada vez más extendido.

Paso 3 | Reutilizar. Enfriar las sobras de las comidas, consumir los productos del congelador antes de tres meses y no volver a congelar las sobras descongeladas te ayudarán a aprovechar restos de comida perfectamente aprovechables.

Reciclar en casa. El último paso y no por ello menos importante, es reciclar. En la cocina se generan la mayor cantidad de residuos, por eso es fundamental tratarlos y darles el uso y destino adecuados. No te olvides de separar por colores cada elemento, y sobre todo, no mezclar los residuos orgánicos con los inorgánicos.

Fuente: ethic

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Información revisada por el Consejo de Redacción de SEPIS-2010.

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

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