Consulta sobre el Marco mundial en favor de la salud de los adolescentes.

Introducción

La 68.ª Asamblea Mundial de la Salud pidió a la Secretaría de la Orgnización Mundial de la Salud (OMS) que elaborase, en consulta con representantes de los jóvenes, los Estados Miembros y los principales asociados, un Marco Mundial para agilizar la adopción de medidas en favor de la salud de los adolescentes que esté en consonancia con la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030) y su marco operacional.ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD

Esta Estrategia Mundial, lanzada por el Secretario General de las Naciones Unidas en septiembre de 2015, establece una visión ambiciosa de “un mundo en el que el conjunto de las mujeres, los niños y los adolescentes, en todos los entornos, desarrollen sus derechos a la salud y al bienestar físicos y mentales, tengan oportunidades sociales y económicas y puedan participar plenamente en la configuración de unas sociedades prósperas y sostenibles”, y se centra en nueve áreas de acción principales.

El Marco servirá de orientación a los países y los programas para planificar, llevar adelante y supervisar una respuesta a las necesidades sanitarias de los adolescentes que permita “SOBREVIVIR, PROSPERAR y TRANSFORMAR” y sea compatible con la Estrategia Mundial.

Con objeto de obtener aportaciones iniciales para el Marco, en la etapa actual se solicitan observaciones a representantes gubernamentales, de la sociedad civil, del sector privado, de las universidades y de las asociaciones juveniles y a personas particulares, que proporcionarán información útil que se podría incluir en el Marco.

Participe en nuestra encuesta entre el 7 y 28 de marzo de 2016

Las aportaciones obtenidas en la encuesta se entregarán al grupo de redacción del Marco y serán de utilidad para elaborar el primer borrador de este importante documento que, según se prevé, se completará y difundirá para realizar nuevas consultas en línea antes de finales del segundo trimestre de 2016. Las observaciones formuladas también aportarán información a las deliberaciones con los Estados Miembros durante acontecimientos destacados, como la Conferencia “Las mujeres dan vida” que se celebrará en 2016.

¿Por qué es necesario agilizar las medidas en pro de la salud de los adolescentes?

La inversión en los adolescentes ofrece un rendimiento PARTICULARMENTE alto

En el mundo hay 1200 millones de adolescentes; en muchos países, una de cada cinco personas es un adolescente. Los adolescentes son un grupo poblacional clave:

  • El rendimiento de la inversión en los adolescentes es triple: se mejora su salud y su supervivencia durante esta etapa de la vida, se producen efectos duraderos en su salud en la etapa adulta y se permite que transmitan a sus hijos, la siguiente generación, tales mejoras en la salud. Estos beneficios, a su vez, brindan enormes ventajas sociales, demográficas y económicas e interrumpen la transmisión intergeneracional de las desigualdades.
  • Por primera vez en su vida los adolescentes comienzan a tomar decisiones autónomas sobre comportamientos básicos que pueden tener importantes repercusiones en su bienestar y la prosperidad de la sociedad: qué comer y en qué cantidad, ejercicio físico, relaciones sexuales o uso de sustancias psicoactivas. Las políticas y los entornos que tienen en cuenta el bienestar de los adolescentes pueden influir en estas decisiones.

Y, SIN EMBARGO…

Los adolescentes sufren un abandono PARTICULARMENTE manifiesto

Los adolescentes tienen unas características que los distinguen de otras franjas de edad:

  • el descenso en la mortalidad desde 2000 es el menos marcado en este grupo;
  • a pesar de que el número total de muertes relacionadas con el VIH se ha reducido un 30% desde el máximo registrado en 2005, la mortalidad por VIH entre los adolescentes está aumentando;
  • las adolescentes pueden correr un riesgo más elevado de que su embarazo tenga un desenlace adverso y un menor acceso a intervenciones preventivas que pueden salvar vidas, como los métodos anticonceptivos modernos;
  • su satisfacción con los servicios médicos que reciben es más baja que la de los adultos, y en ocasiones encuentran obstáculos para acceder a la asistencia sanitaria o se les exigen unos precios más elevados;
  • aun teniendo capacidad para tomar decisiones, muchas políticas restringen innecesariamente el ejercicio de sus derechos. Los adolescentes sufren un abandono PARTICULARMENTE manifiesto.

¿En qué estamos fallando a los adolescentes?

Perpetuamos mitos y les imponemos valores de los adultos

Seguimos pensando que los adolescentes son “niños mayores” o “adultos jóvenes”, a pesar de que se ha demostrado que el desarrollo del cerebro durante esta etapa confiere aptitudes cognitivas, emocionales y sociales especiales.

Pensamos que la adolescencia es el periodo más saludable de la vida. Sin embargo, en 2012 fallecieron alrededor de 1,3 millones de adolescentes, la mayoría de ellos por causas que se hubieran podido prevenir o tratar satisfactoriamente. En los países de altos ingresos, las tasas de mortalidad entre los 15 y los 19 años son actualmente más elevadas que entre el primer y el cuarto año de vida. Justo cuando los miembros de la sociedad que tienen esta edad empiezan a ser productivos, muchos de ellos fallecen por causas que se podrían evitar.

Creemos que los adolescentes son un grupo homogéneo y aplicamos programas que tienen poco en cuenta, por ejemplo, que las necesidades específicas de los adolescentes más jóvenes y los de más edad son distintas.

Creemos que “vemos todo lo que hay”, pero lo que vemos está limitado por lo que medimos. Sabemos de los embarazos y la infección por el VIH/sida en la adolescencia porque los medimos, y pensamos que los únicos problemas que afrontan los adolescentes guardan relación con su salud sexual y reproductiva. Sin embargo, la principal causa de enfermedad y situaciones de discapacidad entre los adolescentes es la depresión, y el suicidio es la primera causa de mortalidad entre las niñas de 15 a 19 años. Del mismo modo, la inversión en la prevención de lesiones, la principal causa de mortalidad en la adolescencia, ha disminuido frente a la inversión en otros ámbitos como la salud reproductiva y la infección por el VIH/sida.

Nuestros sistemas de salud atienden a los niños pequeños y los adultos mucho mejor que a los adolescentes a pesar de que, en muchos países, uno de cada cinco ciudadanos es adolescente. Los adolescentes tienen muy poca presencia en las estadísticas nacionales de salud y son el único grupo de población que, en la formación de los profesionales sanitarios, no recibe una atención sistemática para que se les preste una asistencia específica. Tanto los adultos como los adolescentes se sienten incómodos cuando quieren hablar entre sí sobre el inicio de comportamientos “adultos”, como la actividad sexual o el consumo de sustancias.

¿Cómo ayudará el Marco mundial para agilizar la adopción de medidas en favor de la salud de los adolescentes a cambiar esta situación?

Desde 2000 se han logrado progresos sin precedentes en la generación de datos científicos sobre las principales causas de la mortalidad y los problemas de salud entre los adolescentes, las tendencias registradas y las medidas que se pueden adoptar para evitarlos.

Estos datos han llevado a la comunidad sanitaria mundial a situar la salud del adolescente en el centro del debate normativo.

La Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030) de las Naciones Unidas se ha ampliado para incluir la atención a la salud del adolescente. En 2012, el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon pidió que se elaborase un Plan de Acción del Sistema de las Naciones Unidas sobre la Juventud (Youth-SWAP) para mejorar la coherencia y la sinergia entre las actividades de las Naciones Unidas en esferas importantes como la salud y el desarrollo de los jóvenes. Con el fin de garantizar que los jóvenes y los problemas que les afectan están suficientemente representados en la salud materna, reproductiva, neonatal, infantil y de los adolescentes, la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño ha establecido un grupo de opinión integrado por adolescentes y jóvenes que permitirá coordinar y unificar los esfuerzos desplegados en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Sin embargo, las buenas intenciones expresadas a nivel mundial aún no se han reflejado en un amplio conjunto de medidas en los países. Por ejemplo, en un estudio reciente que abarcó 109 países se observó que aproximadamente solo una tercera parte de los documentos de las políticas sanitarias nacionales aborda el consumo de tabaco y alcohol entre los adolescentes, y solo una cuarta parte trata de la salud mental en esa franja de edad. También es poco frecuente que se aborden específicamente otras cuestiones que son importantes para la salud de los adolescentes como las lesiones, la nutrición y la actividad física. Es hora de cambiar esta situación.

Las instancias normativas deben comprender cuáles son las necesidades específicas de los adolescentes, las repercusiones que tienen para ellos las políticas y programas del sector de la salud y otros sectores, y cómo se deben atender las cuestiones prioritarias para los adolescentes ante demandas que pueden ser contrapuestas. La amplia gama de cuestiones que se deben tratar, desde la obesidad a la violencia, el embarazo en la adolescencia y la depresión, exige una respuesta integral que englobe varios ámbitos de la salud.

El Marco servirá de orientación a los países y los programas para planificar, llevar adelante y supervisar una respuesta que permita SOBREVIVIR, PROSPERAR y TRANSFORMAR las necesidades sanitarias de los adolescentes, de conformidad con la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030) y su marco operacional. Ello se logrará a través de:

  • la participación de los adolescentes y la comunidad sanitaria internacional en la conformación de su contenido y en el establecimiento de una norma que permita a los adolescentes ayudar a sus países a rendir cuentas;
  • la comunicación de políticas e intervenciones basadas en datos científicos sobre las medidas que se deben adoptar en materia de salud y en otros sectores en el marco del programa SOBREVIVIR, PROSPERAR y TRANSFORMAR;
  • la priorización de políticas e intervenciones que abordan varios resultados, factores de riesgo y determinantes y, por tanto, permiten obtener una mejor relación calidad-precio;
  • el apoyo al establecimiento de prioridades en diversos contextos epidemiológicos y la propuesta de opciones de aplicación basada en enfoques aplicados satisfactoriamente en los países;
  • la propuesta de indicadores de seguimiento para el sector sanitario y también para otros sectores a fin de conocer en qué medida la ejecución de la respuesta responde a las necesidades de los adolescentes.

¿Cómo puedo contribuir al Marco?

Participe en la elaboración del Marco mundial en favor de la salud de los adolescentes

La OMS coordinará todas sus oficinas y departamentos para que los adolescentes y la comunidad sanitaria internacional participen en la redacción del Marco. Para aportar tu grano de arena:

  • Visite estas páginas a menudo, rellene la encuesta, envíe observaciones y dé su opinión en todas las etapas de la elaboración del Marco.
  • Comparta esta información con sus colegas, amigos y comunidades en las redes sociales y a través de otros canales.

Fuente: OMS

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Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

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