UNA ISLA LLAMADA LIBERTAD

Por: Ángel Escudero Villanueva, Médico Promotor de la salud.

Unidad de Medicina Psicosomática Hospital Quirónsalud Valencia

Publicado en la revista SOUL BY HELLO VALENCIA (julio 2020)

¿Dónde ir de vacaciones este especial verano de 2020? Estoy mirando la información de una agencia de viajes que ofrece un sugestivo viaje a una isla llamada Libertad.

En esta época del año no se puede acceder por mar, ya que la isla está parcialmente rodeada por dos grandes arrecifes, el arrecife de la soberbia y el arrecife de la codicia,

Ángel Escudero González. Una isla Llamada Libertad.

 

y en la entrada al único puerto natural hay unas fuertes corrientes que forman grandes remolinos que los nativos bautizan con diferentes nombres: ira, resentimiento, rencor. Todas estas circunstancias, hacen que la única forma de llegar sea por aire. Hay un experimentado piloto que ofrece vuelos regulares a la isla en su vieja cessna de ala alta a la que puso el nombre de “Espíritu de Rebeldía”. Advierten que estos vuelos no son baratos y, a veces, hay que pagar un alto precio, pero vale la pena la experiencia.

La isla cuenta con un pequeño aeródromo apto únicamente para aeronaves pequeñas por las reducidas dimensiones de la pista por lo que te aconsejan llevar solo equipaje ligero. Las corrientes inestables de aire pueden provocar turbulencias que, en ocasiones, dificultan las maniobras de despegue y aterrizaje a pilotos inexpertos.

Por el lado de poniente, se alzan los majestuosos acantilados de la amenaza y la coacción que dejan ver la roca desnuda y sus diferentes estratos. A estos acantilados se accede por la playa del fracaso donde nada crece, nada dura, es un paisaje muerto y desolado y se vuelve por la senda de la soledad.

En el centro de la isla se encuentra el valle de la empatía. Es un valle de frondosa vegetación y árboles con todo tipo de frutos. Es un valle fértil con agua en abundancia, limpia, cristalina; agua llena de vida; agua que limpia y purifica.

En el centro del valle hay un lago con el agua en calma. Dicen que puedes bañarte en él y experimentar como si el agua del lago te limpiara de todos los recuerdos inútiles y destructivos que se han ido acumulando en tu inconsciente a lo largo de la vida. Dicen que se experimenta una agradable sensación de liberación, de serenidad, de confianza, de paz interior.

Quienes ya han estado en esta isla llamada Libertad cuentan que todo transmite equilibrio y armonía. Dicen que todo transmite perfección y belleza, y cuando llevas algún tiempo viviendo en ella, sientes cómo en tu interior se genera un intenso sentimiento de gratitud, de bondad y amor.


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CONSEJOS DE VIDA SALUDABLE (27).

Por: Ángel Escudero Villanueva, Médico Promotor de la Salud.

Publicado en hello Valencia. Nº 222, agosto 2019

El concepto de empatía fue introducido en 1905 por Edmund Husserl entendida como la experiencia de las vivencias ajenas. No fue hasta 1916 cuando Edith Stein leía su tesis doctoral sobre el enfoque fenomenológico de la empatía. Es al trabajo de esta gran filósofa alemana a quien debo la inspiración para escribir este artículo.

Una sociedad afectivamente sana es aquella en la que las personas son capaces de manejar unos niveles adecuados de empatía. Saber expresar y compartir los sentimientos propios ayuda a generar empatía, es decir, ayuda a las personas que nos rodean a entender nuestros estados de ánimo y nuestros sentimientos. De esta forma nos situaríamos en la dimensión social de los sentimientos.

Conseguir esto requiere un adecuado trabajo interior y mucho entrenamiento mental porque ante los estímulos estresantes de la vida, nuestro cerebro tiende, con una facilidad pasmosa, a generar reacciones inútiles y destructivas que dificultan generar empatía. Es bueno entrenar a nuestro cerebro a que ante estos mismos estímulos estresantes diseñe respuestas útiles y constructivas capaces de restaurar la armonía social.

La empatía nos permite comprender la vida anímica de las personas con las que convivimos y nos permite participar de su vida interior, de sus propias vivencias. En cierta forma, el yo propio y el yo ajeno se funden en un solo yo.

Para llevar una vida anímicamente sana debemos tomar consciencia de la dimensión trascendente de los sentimientos que generamos ya que tienden a transmitirse y contagiarse. Nuestra confianza, nuestra seguridad, nuestra alegría, nuestra paz interior, serán percibidas por las personas con quienes interactuamos y podrán contagiarse por ellas. Seguro que en alguna ocasión en la que has sentido tristeza, buscaste la compañía de personas alegres para animarte.

Si nos centramos únicamente en nuestro yo personal, nos convertimos en personas soberbias, codiciosas, egoístas y ególatras, manipuladoras y amargadas. De esta forma iremos consolidando un estado de creciente aislamiento y soledad alejándonos de una vida anímicamente sana.

La empatía nos convierte en espejos que reflejan los sentimientos ajenos. Y los sentimientos son construcciones activas de nuestro cerebro y nuestra mente. Es por esto por lo que podemos guiarlos con un adecuado entrenamiento mental. Te invito a que entrenes a tu cerebro a generar en cualquier situación, sentimientos de gratitud, compasión, serenidad, optimismo, alegría, paz interior. Te invito a que en cualquier situación te entrenes a mantener tu mente concentrada y en calma.


Q.S.D. N.S.D.

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CONSEJOS DE VIDA SALUDABLE (22).

Por: Ángel Escudero Villanueva, Médico Promotor de la Salud.

Publicado en Hello Valencia. Nº 216, febrero 2019

Para cuidar el corazón, es necesario seguir las siguientes recomendaciones:

  • Si fumas, pide ayuda para dejar de fumar. Si bebes alcohol en exceso, pide ayuda para dejar el alcohol. Si consumes sustancias psicoactivas, pide ayuda para dejarlas.
  • Come sano. Evita la sobredosis de azúcar, sal, grasas saturadas y calorías. Cocina en casa para evitar la comida procesada. Siéntate a comer para poder apreciar los colores, aromas y sabores de los alimentos y que en tu mesa abunden los vegetales. Nuestra dieta mediterránea es una buena opción.
  • Muévete todos los días. Haz ejercicio aeróbico adaptado a tu edad y condición física.
  • Duerme bien para que puedas descansar y recuperarte de la fatiga física y mental de forma efectiva.
  • Dedica tiempo a practicar técnicas de concentración, relajación y meditación para protegerte del estrés crónico y la ansiedad.

Pero, ¿qué hay que hacer para cuidar el cerebro? Para mantener el cerebro en el mejor estado posible, además de seguir las recomendaciones anteriores, hay que hacer “gimnasia mental”, lo que conocemos como ejercicio cognitivo y además estimularlo con una adecuada interacción social.

Al cerebro le sientan mal la monotonía, el aburrimiento y la soledad no buscada, el aislamiento social. Hay que sacar al cerebro de su zona de confort para obligarle a hacer cosas nuevas, de esta forma cambiamos conexiones neuronales ya existentes y creamos conexiones nuevas. No importa la edad que tengamos para mantener activo al cerebro. No es cuestión de leer mucho o hacer muchos crucigramas o resolver sudokus, lo adecuado es aprender otras cosas. Al cerebro le encanta explorar nuevos territorios y aprender.

Tejer una red social de apoyo a nuestro alrededor cuida al cerebro. Escuchar a otras personas, dialogar con ellas, generar empatía, agradecimiento, confianza, alegría… crea una sensación de protección y seguridad que actúa como un bálsamo para el cerebro.

Es esencial mantener una actitud que permita percibir la dimensión trascendente de la vida. Esto se consigue con la entrega a una buena causa o con la entrega a otras personas. Olvidarse de sí mismo y dirigir la atención hacia el exterior genera creatividad y es la mejor manera de percibir la esencia de la vida a través de la entrega, del altruismo, de la búsqueda del bien común.


Q.S.D. N.S.D.

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