¿Cuántos expresos puedo tomar al día?

El consumo diario de cafeína no debería superar los 400 mg, lo queCuántos expresos puedo tomar al día equivale a cinco tazas de café expreso al día, con 80 mg de este estimulante por taza. Estas son las recomendaciones de un nuevo informe de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que advierte de las consecuencias negativas que puede tener la cafeína.

Sin embargo, esta medida es orientativa porque depende del peso de cada individuo. La EFSA sitúa en los 5,7 mg de cafeína por kilo el límite real que puede consumir una persona. Además, no se deben tomar más de 200 mg de cafeína de una sola vez.

Otras bebidas también contienen altas concentraciones de cafeína. Una lata de bebida energética de 250 ml tiene 80 mg de cafeína. Por su parte, una taza de 220 ml de té negro presenta 50 mg y los refrescos de cola contienen 40 mg en una lata de 355 ml.  

Los niños –de entre tres y diez años– también están expuestos a este estimulante al encontrarse en algunos alimentos como el cacao. Por ejemplo, una barra de 50 gramos de chocolate negro tiene 30 mg de cafeína.

La EFSA advierte que superar los límites recomendados de cafeína causa, como efecto inmediato, problemas de sueño, ansiedad y variaciones en el comportamiento, afectando al sistema nervioso central y, a largo plazo, problemas cardiovasculares.

Fuente: agencia sinc

__________________________________________________________

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

Más ansiedad y problemas de sueño, primeras consecuencias de la subida de temperaturas en verano.

El aumento de las temperaturas que tiene lugar en los primeros días de verano provoca en todo individuo un esfuerzo corporal para tratar de mantener la temperatura interior acorde con la exterior, lo que puede tener “consecuencias cerebrales” que deriven en un aumento de la ansiedad y en problemas para conciliar el sueño

Madrid, 10 de julio de 2014 (medicosypacientes.com)

Así lo ha explicado el vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP), José Antonio López Rodríguez, que recuerda que la temperatura externa que el cuerpo necesita para dormir bien es aproximadamente 21 grados y con más calor se produce una hiperactivación del metabolismo para adaptarse y una activación cerebral que da lugar al citado incremento de los trastorno del sueño y la ansiedad.

“Ambos trastornos, ansiedad y falta de sueño, se complementan y se potencian el uno al otro, dando lugar a una espiral que es necesario frenar a tiempo para evitar posibles crisis”, ha asegurado.

No obstante, López Rodríguez reconoce que se trata de un síndrome adaptativo que desaparece a los pocos días de surgir los primeros síntoma. De hecho, aunque en agosto las temperaturas suelen ser más altas que en julio, al principio del verano, “el calor afecta en mayor medida”. “Ahora nos estamos adaptando al cambio de temperatura, mientras que en agosto, ya estaremos más acostumbrados”, ha añadido.

Ante esta mayor irritabilidad o falta de sueño, el vicepresidente de ASEPP aconseja no preocuparse por dormir mal 2 o 3 días por estos motivos ya que “el cuerpo humano está más que preparado para superar esta circunstancia”.

En estos casos, a su juicio lo mejor que puede hacerse es “no empeñarse” en dormir e irse a la cama “solo y exclusivamente cuando tengamos sueño”.

“Dar vueltas en la cama, pensando que no nos dormimos, no hace sino reforzar el sistema de alerta y nerviosismo de nuestro cerebro, con lo que dormir se hace tarea imposible”, según alerta.

Además, insiste en que se trata de una circunstancia temporal que pasará en unos días, salvo en aquellas personas que ya han tenido un trastorno de ansiedad motivado por el calor, en cuyos casos deberán acudir a su médico al notar los primeros síntomas para “evitar cualquier recaída”.

Fuente: Médicos y Pacientes

______________________________________________________________

Información revisada por el Consejo de Redacción de SEPIS-2010.

Contacto emailpromociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

El mito de las ocho horas de sueño.

  • Dormir poco tiempo no es malo ‘per se’, depende de las necesidades individuales.
  • Un 30% de la población sufre trastornos del sueño y el porcentaje aumenta.
  • Los expertos recomiendan practicar la siesta. Es reparadora de la fatiga del día.

Por: Xaime Méndez Baudot | Santander. Actualizado viernes 30/08/2013

Cada persona es un mundo. Una frase que se oye cada día, cada hora y para todo aunque se aceptan axiomas comunes a todos los mortales. Ahora, nos descubren que también cada uno es un mundo en la cama. A la hora de dormir, se entiende.

Gualberto Buela, presidente de la Asociación Española de Psicología Conductual (AEPC) y catedrático de Psicología de la Universidad de Granada, dirige estos días en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo un curso sobre los trastornos del sueño y la ansiedad. Su primera parada es romper un “tópico bastante extendido e incorrecto”, como lo define: el de dormir ocho horas diarias.

“Es una media, lo que indica que las necesidades de las personas son distintas. Hay algunas que con cinco o incluso cuatro horas y media de sueño les vale y no tienen somnolencia durante el día”, ha afirmado Buela. Es decir, que dormir poco tiempo no es malo ‘per se’, sino que lo es o no en función de lo que cada individuo necesita.

Que aproximadamente un 30% de la población sufra trastornos del sueño, y el hecho de que haya aumentado el porcentaje en los últimos tiempos, guarda relación, también, con los estilos de vida. “Este índice es mayor en la población urbana que en la que vive en contacto con la naturaleza”, ha destacado el presidente de AEPC.

Durante los cursos también se están tratando patologías como la apnea del sueño. Para el director del curso, el caracter crónico de esta enfermedad (“a quien se le diagnostica apnea es para toda la vida”, ha precisado) hace difícil su tratamiento, pero sí ha incidido en ciertos aspectos que mejoran la vida del paciente y en el que colaboran psicólogos con médicos. “Si las personas no fuman, controlan el consumo de alcohol, comen menos grasas y azúcares y hacen ejercicio fisico, la apnea se reduce”, ha asegurado Buela. Además, ha valorado positivamente un programa que llevan a cabo, en el que han conseguido que personas que sufren de este mal no sólo reduzcan el número de paradas cardiorespiratorias durante el sueño, sino también el tiempo de estas paradas.

Pasos para dormir bien

El catedrático ha destacado que las personas que no saben -por suerte- lo que significan estos trastornos “cuiden su sueño para no perderlo”. En este sentido, ha mencionado algunas recomendaciones prácticas entre la que sobresale el hecho de “invertir en un buen colchón” porque, como ha remarcado, “dormir es la conducta que más practicamos los humanos”.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que los ciclos del sueño duran “alrededor de 90 minutos“. Por ello, es aconsejable dormir en múltiplos de esta cifra: tres horas, cuatro y media, seis, etcétera porque “nos levantamos mejor si se cumple el ciclo completo que si lo interrumpimos”, ha precisado Gualberto Buela. Tener unos hábitos regulares para acostarse y levantarse es otra recomendación, siempre “sin llegar a la obsesión de una hora fija, pero sí una horquilla”. Es importante, además, “no estar en la cama más de las horas que necesitemos”; es decir, si con seis horas estás ‘reparado’, no estar por obligación ocho.

Una de las recomendaciones más peculiares la enuncia con cierto humor:“Debería estar prohibido tener televisión en el dormitorio“, ha afirmado para destacar que no se debe tener una actividad que ‘despierte’ al organismo como, ejemplificó, “ver un partido de fútbol donde se está implicado emocionalmente en la cama es malo. Si quieres escucharlo, hazlo en el salón”, sentencia como si fuese una obviedad de la que nadie se había percatado hasta ahora.

Otro de los factores importantes para conciliar bien el sueño es lo que él denomina “separar los problemas de día de los de noche”. Para el psicólogo, “en el momento en el que se entra en la habitación y se apaga la luz se deben acabar los problemas del día o, lo que es lo mismo, no ‘rumiar’ nuestras cosas en la cama”.

Algo difícil de lograr porque, como él mismo reconoce, “casi todos los trastornos como depresión o angustia llevan consigo trastornos del sueño”.

La siesta española

Eso sí, ha roto una lanza en favor de uno de nuestros productos más exportados y que, por desgracia, no nos reporta beneficio alguno por patente: la siesta. “La siesta está de moda, hasta en países como Suiza hay empresas que ya disponen de salas para que sus ejecutivas duerman 20 minutos, 30 máximo”. Para él, la siesta tiene dos ventajas. La primera, que “es reparadora de la fatiga del día” y la segunda, el hecho de que “ayuda a sincronizar el ritmo circadiano”.

Buela ha recordado cuando la siesta era utilizada (“sobre todo por los anglosajones”, apunta) para criticar nuestra forma de vida y afirmar que se trabaja poco en España. Ante esto, ha recordado un estudio de la Universidad de Yale que “encontró que es más frecuente en la mayoría de las culturas dormir la siesta que no dormirla”.

En esta ‘desconexión’ poscomida sí se cumple un tópico: la siesta ha de ser de media hora “como máximo”. Esto es así porque si se supera este tiempo “se reduce la presión para el sueño nocturno”.

Morfeo, dios de los sueños, atiende a lo tópicos -verdaderos o no- y ‘recetas’ del Palacio de la Magdalena. A usted, más terrenal, le deseamos felices sueños.

FUENTE: EL MUNDO SALUD

_________________________________________________________

Información revisada por el Consejo de Redacción de SEPIS-2010.

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

La tecnología nos causa insomnio.

BBC Mundo. Tecnología.  Sábado, 1 de septiembre de 2012

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/09/120831_tecnologia_electronicos_insomnio_aa.shtml

A los fanáticos de la tecnología no sólo les quita el sueño el último modelo de iPhone, sino en realidad el uso de cualquier aparato electrónico con pantalla luminosa antes de ir a dormir.

Eso es lo que concluyó un nuevo estudio que trató de analizar si la exposición prolongada a pantallas de televisor, computadoras, tabletas y celulares afectan nuestros niveles de la hormona melatonina, la que regula nuestros ciclos de sueño.

La conclusión fue que sí, que la luz blanca brillante que emiten estas pantallas provoca insomnio o interrupción del sueño durante la noche.

Según los investigadores del Instituto Politécnico Rensselaer de Nueva York, en Estados unidos, una exposición de dos horas antes de ir a la cama suprime los niveles de esta hormona reguladora en un 22%.

El mensajero del tiempo

Para elaborar el estudio, los investigadores hicieron que 13 individuos usaran tabletas para leer, jugar a juegos y ver películas”.

“Los niveles de luz y la duración de la exposición determinan el impacto de las tabletas en la supresión de melatonina”, explicó Mariana Figueiro, investigadora a cargo del estudio, quien añadió que en base a los datos obtenidos “los fabricantes de pantallas podrían determinar cómo sus productos afectan a los sistemas que regulan los ciclos circadianos”.

La melatonina es una hormona producida durante la noche por la glándula pineal y esta generación ocurre en la oscuridad, tanto en criaturas diurnas como nocturnas.

Es una sustancia que actúa como “mensajero del tiempo” y es muy sensible a las variaciones de luz, por ello exponerse a la luz por la noche puede ralentizar e incluso cesar la producción de melatonina por la noche.

“El desarrollo de la tecnología ha llevado a la fabricación de televisores más grandes y brillantes, así como pantallas de computadoras y celulares”, explicó por su parte Brittany Wood, miembro del equipo de investigación.

“Para producir luz blanca, estos aparatos electrónicos deben emitir luz en cortos intervalos, lo que los convierte en fuentes potenciales de supresión o ralentización de los niveles de melatonina en la noche, reduciendo la duración del sueño e interrumpiéndolo”.

“Esto es más preocupante en personas como los adolescentes, que ya tienden a ser como búhos nocturnos”, subrayó.

Metodología

El equipo clasificó a los individuos que participaron en el estudio en tres grupos diferentes. El primero miró sus tabletas a través de unas gafas transparentes equipadas con una luz azul, de este modo establecieron una marca de “positivos seguros”, ya que esta luz es conocida por suprimir los niveles de melatonina.

El segundo utilizó unas gafas tintadas de naranja, que filtran las radiaciones de frecuencia corta que suprimen la melatonina, siendo éste el grupo en condiciones de “oscuridad”.

Por último, al tercer se le hizo llevar gafas normales.

Situaron las pantallas a una misma distancia para determinar con exactitud la cantidad de luz que alcanzó la parte trasera del ojo y lo que pudieron concluir es que aunque una hora no alteró significativamente los niveles de melatonina, sí lo hizo una exposición de dos horas.

Antecedentes

No es la primera vez que científicos alertan de los efectos que las pantallas luminosas tienen en nuestros procesos de sueño.

El año pasado la Fundación Nacional del Sueño, en Estados Unidos, presentó otro estudio en el que se destacaba el impacto en el sueño que tiene usar tecnología antes de acostarse.

En aquella ocasión se constató que el 95% de los encuestados usaba tecnología como mínimo una hora antes de acostarse y, de ellos, un 43% confesó que les costaba conciliar el sueño por la noche.

Puede que estos hallazgos permitan a los fabricantes elaborar aparatos con distintos tipos de luz según el momento del día en que se usen, pero mientras tanto, para reducir los efectos de la pantalla en el sueño se deben sigir ciertas reglas.

“Recomendamos atenuar el uso de estos aparatos en la noche lo máximo posible para minimizar la supresión de melatonina y limitar la cantidad de tiempo usando estos aparatos antes de ir a dormir”. 

_____________________________________________________________

Información revisada por el Consejo de Redacción de SEPIS-2010.

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.