Triplicar los impuestos sobre el tabaco podría reducir 200 millones de muertes causadas por el tabaquismo.

Para hacer frente a la reducción del 30 por ciento del tabaquismo, recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para 2025, los expertos recomiendan a los países triplicar los impuestos al tabaco, ya que según un artículo publicado en “Canadian Medical Association Journal”, con esta reducción se ahorraría un estimado de 200 millones de vidas a finales del siglo XXI a causa del tabaquismo.

Aunque los esfuerzos globales por reducir el consumo de tabaco han tenido cierto éxito, se debe hacer más para reducir el número de muertes por tabaquismo, según un artículo publicado en “Canadian Medical Association Journal”. En concreto, los autores apuestan por triplicar los impuestos sobre el tabaco para reducir el tabaquismo según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Más de 170 países han firmado el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud sobre el acuerdo de Control del Tabaco desde su aprobación en 2005, pero las tasas de tabaquismo siguen siendo altas en muchos países de bajos y medianos ingresos en comparación con Canadá y otros países de altos ingresos en los que los esfuerzos por frenar el tabaquismo han tenido más éxito.

Los fumadores habituales tienen un riesgo tres veces mayor de morir por el tabaco que los no fumadores, pero dejar el hábito de consumo de cigarrillos a los 40 años reduciría sustancialmente el riesgo. Para hacer frente a la reducción del 30 por ciento en el tabaquismo recomendada por la OMS para 2025, los países tienen que triplicar los impuestos al tabaco. Si se logra esta reducción, se ahorraría un estimado de 200 millones de vidas a finales del siglo XXI, según estos expertos.

“La única manera plausible de reducir el tabaquismo en esta medida sería triplicar los impuestos especiales del tabaco en la mayoría de países de bajos y medianos ingresos”, escribe el doctor Prabhat Jha, del Centro de Investigación en Salud Global del Hospital St. Michael y la Escuela de Salud Pública Dalla Lana de la Universidad de Toronto, en Ontario, Canadá, con el coautor George Alleyne, de la Organización de Salud Panamericana, en Washington, Estados Unidos.

“Las estimaciones sugieren que triplicando los impuestos especiales se duplicaría el precio al por menor de productos de tabaco y se reduciría el consumo en un 40 por ciento en estas naciones”, añade este investigador.

Las ventas globales anuales de tabaco han aumentado en los últimos 25 años, pasando de cinco millones de cigarrillos a seis billones, según estimaciones de la OMS. Una tonelada de tabaco produce 1 millón de cigarrillos y provoca una muerte. Los beneficios globales de la industria tabacalera son iguales a alrededor de 10.000 dólares por muerte.

Los esfuerzos mundiales por reducir el tabaquismo deben contrarrestar las tácticas y los grandes presupuestos de las empresas tabacaleras que les permiten utilizar la presión y el marketing para asegurar que los cigarrillos son asequibles.

“El Convenio Marco para el Control del Tabaco es un gran logro en la salud mundial. Ahora, es el momento de tomar medidas más enérgicas para poner en práctica sus importantes disposiciones. Si lo hacemos, podríamos esperar conseguir un número sin precedentes de vidas salvadas en las próximas décadas del siglo XXI”, concluyen los autores.

Fuente: médicos y pacientes

__________________________________________________________

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

Anuncios

Un buen propósito para estas vacaciones: dejar de fumar.

Si ha decidido dejar de fumar para limpiar sus pulmones, desintoxicar su organismo y cuidar su corazón, debe ser consciente y disfrutar de los beneficios que obtendrá sobre su salud:

Pasados 20 minutos: usted recupera su presión sanguínea y su pulso cardíaco normales. Empieza a mejorar la circulación de la sangre en sus piernas.

A las 8 horas de abstinencia: sus niveles de oxígeno en sangre se normalizan. Desde ese mismo instante empieza a disminuir su riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Si tenía alguna enfermedad relacionada con el consumo de tabaco, aumentan desde ahora mismo sus posibilidades de recuperación.

En un par de días: ya ha eliminado la nicotina de su organismo. Recupera algunas capacidades de percepción atrofiadas hasta ahora, notando mejoras inmediatas de los sentidos del gusto y del olfato.

Al tercer día: comprueba que puede respirar mejor, debido a la relajación de los circuitos bronquiales. Por ello, se siente mejor y con más energía.

Al cabo de 3 semanas: disminuye o desaparece la tos. Los pulmones trabajan mejor y también su circulación sanguínea ha mejorado sensiblemente.

Al cabo de 2 meses: tiene más energía y agilidad. Experimenta la satisfacción de haber recuperado la dirección de una parte de su vida que hasta ahora dependía del tabaco.

A los 3 meses: sus pulmones funcionan ya del todo normalmente.

Después de 1 año: su riesgo de muerte repentina por ataque al corazón se ha reducido a la mitad.

En 10 años: su riesgo de sufrir un ataque al corazón o un infarto de miocardio se ha equiparado al de las personas que nunca han fumado. Su riesgo de padecer un cáncer de pulmón ha disminuido a la mitad.

Y recuerde: Si de verdad quiere dejar de fumar, pida ayuda.CNPT

Fuente: Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo

___________________________________________________________

Información revisada por el Consejo de Redacción de SEPIS-2010.

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

Recomendaciones sobre los cigarrillos electrónicos.

El uso de los cigarrillos electrónicos se ha incrementado en los últimos años, especialmente debido a la creencia de que son inocuos o bien a que son una herramienta útil para dejar de fumar. Esta información es controvertida, por no decir que es falsa.

Por ello, y una vez analizada la información disponible por un grupo de expertos en tabaquismo, la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad y Política Social ha establecido unas recomendaciones, dirigidas a la población general, sobre el uso de los cigarrillos electrónicos; Las recomendaciones son las siguientes:

1. Se recomienda a toda la población, muy especialmente a menores y adolescentes, no usar los cigarrillos electrónicos.

¿Por qué?: El cigarrillo electrónico es un dispositivo que contiene sustancias que al ser inhaladas de forma reiterada son nocivas para la salud, entre ellas la nicotina o el propilenglicol. Los datos de los que disponemos actualmente sobre los cigarrillos electrónicos nos muestran que tienen efectos perjudiciales para la salud, especialmente a nivel respiratorio y, si llevan nicotina, también a nivel circulatorio.

2. Se recomienda no usar los cigarrillos electrónicos, con o sin nicotina, en ningún espacio de uso público.

¿Por qué?: El vapor que se elimina al consumir cigarrillos electrónicos contiene componentes químicos que provienen de las sustancias incluidas en los cartuchos recargables. No se trata de simple vapor de agua. Los análisis realizados de estas sustancias muestran que algunas son tóxicas. Por ello se recomienda no usar los cigarrillos electrónicos y evitar la exposición a su vapor especialmente en el caso de menores, embarazadas y personas con problemas cardiacos.

3.      No se recomienda el uso de cigarrillos electrónicos para dejar de fumar.

¿Por qué?: A día de hoy, los cigarrillos electrónicos no han mostrado que sean un método válido para dejar de fumar y por eso no han sido aprobados por la Agencia Española del Medicamento. Existen métodos que si han demostrado ser eficaces para dejar de fumar y que están autorizados para su uso. Consulte a los profesionales sanitarios. Por otra parte sabemos que mantiene el gesto de fumar y por tanto dificulta el abandono de esta conducta.

Los cigarrillos electrónicos son mecanismos que sirven para inhalar vapores y eliminar un humo similar al del tabaco. Consiste en un dispositivo eléctrico, con una batería y un atomizador para calentar el aire, y un depósito o cartucho que contiene los ingredientes, así como una boquilla para inhalar.

Los ingredientes que contienen los cigarrillos electrónicos son muy variados, siendo el principal de ellos, en la mayoría de los casos, la nicotina. Para producir el efecto de vaporización y eliminación del humo contienen otros elementos y compuestos químicos, como el propilenglicol. Además se les añaden saborizantes de todo tipo: chocolate, frutas variadas, saborizantes específicos de marcas de tabaco, etc. Muchas estas sustancias están aprobadas para el uso humano, aunque por otras vías diferentes a la inhalatoria. Además todavía se desconoce su seguridad de uso tras calentarlas y al combinarlas.

Un importante tema a tener en cuenta son las sustancias químicas que se desprenden tras calentar todos estos ingredientes y que pasan a formar parte del vapor que se emite. Entre estas sustancias se han detectado, además de nicotina y propilenglicol,  otras similares a las existentes en el humo de tabaco, como nitrosaminas, formaldehido, acetaldehído, benzo(a)pireno, partículas PM2.5 y partículas metálicas (sodio, hierro, aluminio, cobre, magnesio, plomo, cromo, manganeso, potasio, zinc y níquel). Algunos de estos compuestos son cancerígenos.

La presencia de estas sustancias en el vapor del cigarrillo electrónico implica la contaminación de los espacios interiores, especialmente si hay varias personas usándolos, lo que se conoce como “vapeando”.

Diversos estudios han mostrado que el consumo de cigarrillos electrónicos puede tener efectos perjudiciales para la salud a corto plazo. Estos efectos son debidos a algunos de sus componentes:

  • Por un lado la nicotina, por si sola es un tóxico y una droga muy adictiva. El uso de cigarrillos electrónicos con nicotina conlleva los riesgos propios para la salud de esta sustancia: problemas en el sistema nervioso central, sistema endocrino, músculo-esquelético, sistema respiratorio, aparato gastrointestinal, efectos metabólicos o cardio-circulatorios, por ejemplo elevación de la tensión arterial, lesiones vasculares o el infarto.
  • Por otra parte, hay datos de que el propilenglicol a corto plazo irrita los ojos, la garganta y la vía respiratoria, no conociéndose todavía todos sus efectos a largo plazo, aunque se sabe que en niños expuestos aumenta el riesgo de asma.
  • La glicerina es una sustancia que se puede usar por vía oral, pero parece estar relacionada con neumonías graves al utilizarla por vía inhalatoria.

Así mismo, las investigaciones que hasta ahora se han realizado sobre la eficacia de los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar no aportan suficiente evidencia. No hay estudios sobre la seguridad y toxicidad de estos productos. Tampoco han sido aprobados por ninguna agencia de medicamentos.

Otra cuestión importante a tener en cuenta desde el punto de vista de la salud pública y la prevención del tabaquismo, es la relación que existe con el consumo de tabaco. Los datos que tenemos nos hacen pensar que se puede convertir en una nueva puerta de entrada al uso de drogas (nicotina, cannabis….).

La juventud está muy influenciada por la publicidad y por las modas. El cigarrillo electrónico está empezando a usarse en este colectivo bajo la falsa premisa de “salubridad”. Esto puede hacer que disminuya la percepción del riesgo y que se inicien en el consumo habitual de cigarrillos electrónicos, arrastrados también por la presión del grupo por querer usar las últimas nuevas tecnologías.  De esta manera, estaremos facilitando una nueva adicción hacia la nicotina, que de por sí sola ya es suficientemente tóxica.

Todas estas cuestiones nos hacen concluir que los cigarrillos no son inocuos, por tanto no son sanos y, al no conocer el alcance a largo plazo de su uso, no debemos recomendarlo. Tampoco se han de utilizar como método para dejar de fumar hasta que no se apruebe su uso, una vez demostrada su eficacia, seguridad y se hayan establecido las indicaciones y posología, tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud:

“Hasta que los sistemas de liberación de nicotina se consideren seguros y eficaces, y de calidad aceptable por un organismo regulador nacional competente, los consumidores deben ser advertidos fuertemente de no utilizar cualquiera de estos productos, incluyendo los cigarrillos electrónicos”

Para saber más:

Entrada realizada por Adelaida Lozano Polo, enfermera, técnica de Salud Pública del Servicio de Promoción y Educación para la Salud de la Consejería de Sanidad y Política Social.

Fuente: MurciaSalud

__________________________________________________________

Información revisada por el Consejo de Redacción de SEPIS-2010.

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

La Unión Europea pretende reducir un 2 por ciento el consumo de tabaco en los próximos cinco años.

El Parlamento Europeo ha dado el visto bueno a la revisión de la directiva sobre productos del tabaco. Europa espera con dicha actualización poder reducir un dos por ciento el consumo de esta sustancia tóxica en un plazo de cinco años, partiendo de que el hábito tabáquico sigue siendo la principal causa de mortalidad evitable en la población europea con 700.000 fallecimientos anuales

Madrid, 28 de febrero 2014 (medicosypacientes.com)

El Parlamento Europeo ha dado su visto bueno final a la revisión de la directiva sobre productos del tabaco, con el objetivo de reducir su consumo entre los jóvenes. Las nuevas normas obligarán a cubrir el 65% de las caras delantera y trasera de los paquetes con advertencias sanitarias. Por otra parte, los cigarrillos electrónicos se regularán como productos medicinales si se presentan con propiedades curativas o preventivas. De lo contrario, se considerarán productos del tabaco, según se informa en el último Boletín “Europa al Día”, del Departamento de Internacional de la OMC.

Doce años después de la entrada en vigor de la actual directiva del tabaco, el tabaquismo sigue siendo la principal causa de mortalidad evitable, con 700.000 muertes anuales. Durante estos años, las medidas para desincentivar el consumo de tabaco han ayudado a reducir el número de fumadores del 40 por ciento de la UE15 en 2002 al 28 por ciento de la UE28 en 2012.

Se espera que la revisión de lugar a una reducción del 2 % en el consumo de tabaco a lo largo de un período de cinco años. Esta cifra equivale aproximadamente a dos millones cuatrocientos mil fumadores menos en la UE.

Desde que se aprobó la Directiva 2001/37/CE, se han producido cambios en el mercado y novedades científicas e internacionales. Se dispone de nuevas pruebas sobre los aromatizantes utilizados en los productos del tabaco y la eficacia de las advertencias sanitarias. Se han comercializado productos novedosos tales como los cigarrillos electrónicos, y existen nuevas estrategias de comercialización que incluyen la utilización de embalajes y aromas atractivos. A nivel internacional, la UE y todos sus Estados miembros han ratificado el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT), que entró en vigor en febrero de 2005.

En consecuencia, algunas de las disposiciones de la Directiva de 2001 han quedado desfasadas por lo que la Comisión Europea presentó una propuesta de revisión de esta normativa sobre productos del tabaco   que ha sido aprobada por el PE. La nueva Directiva endurece las normas relativas a la manera de fabricar, producir y presentar en la UE esta tipo de productos e introduce normas aplicables a determinados productos relacionados con el tabaco, con el fin de garantizar un elevado nivel de salud pública.

Una de las razones más imperiosas para endurecer las normas sobre los productos del tabaco es el impacto negativo que el consumo de tabaco tiene en la salud de las personas. Se estima que el consumo de tabaco causa unas setecientas mil muertes evitables cada año en la UE. La gran mayoría de los fumadores empiezan a fumar siendo muy jóvenes: el 70 %, antes de los dieciocho años, y el 94 %, antes de los veinticinco. La nueva Directiva tiene por objeto hacer que los productos del tabaco y el consumo de tabaco sean menos atrayentes en la UE, en particular para los jóvenes.

Aspectos más importantes de la nueva normativa

Advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos:

La legislación vigente exige que las advertencias sanitarias cubran al menos el 30 por ciento del área frontal del paquete y el 40 por ciento de la trasera. El texto acordado incrementa este porcentaje hasta el 65 por ciento en ambos casos y establece también los siguientes requisitos:

-El 50% de la superficie lateral de los paquetes se cubrirá asimismo con advertencias sanitarias (por ejemplo “fumar mata: déjalo ya”, o “el humo del tabaco contiene más de setenta sustancias que sabemos que causan cáncer”), en lugar del texto actual que indica los niveles de alquitrán, nicotina y monóxido de carbono.

-Las dimensiones mínimas de las advertencias sanitarias garantizarán su visibilidad y ya no estarán permitidos los paquetes de cigarrillos finos con apariencia de pintalabios, con frecuencia dirigidos a las mujeres jóvenes.

-Para asegurar la visibilidad de las advertencias sanitarias, los paquetes de cigarrillos deberán tener forma de paralelepípedo rectangular y contener como mínimo veinte cigarrillos.

-No se permitirán en los paquetes características o elementos promocionales o engañosos. Por ejemplo, no estará permitido hacer referencia a ventajas relacionadas con el estilo de vida, ni al gusto o la presencia o ausencia de aromatizantes (por ejemplo, «libre de aditivos»), ni hacer ofertas especiales o sugerir que un determinado producto es menos nocivo que otro.

-Normas similares se aplicarán a los paquetes de tabaco de liar, que también tendrán que llevar advertencias sanitarias combinadas en el 65 % del anverso y el reverso, así como las advertencias de texto adicionales. Los productos de tabaco de liar podrán tener forma de paralelepípedo rectangular o cilíndrica, o bien forma de bolsa, y contendrán como mínimo 30 gramos de tabaco.

Cigarrillos electrónicos:

Los cigarrillos electrónicos quedarán regulados como productos medicinales en aquellos casos en que se comercialicen como poseedores de propiedades curativas o preventivas. En este caso, no podrán contener más de 20mg/ml de nicotina.

Los cigarrillos electrónicos deberán ser seguros para los niños y no se podrán manipular. Asimismo, tendrán que presentarse con advertencias sanitarias y estarán sujetos a las mismas restricciones publicitarias que los productos del tabaco.

Se podrán seguir comprando cigarrillos electrónicos. Sin embargo, se pondrán en práctica nuevas normas para que puedan garantizarse la seguridad y la calidad de estos productos. Las nuevas normas están concebidas para garantizar la igualdad de trato en toda la UE en relación con los cigarrillos electrónicos que contengan nicotina, ya que los productos que no contienen nicotina no entran en el ámbito de aplicación de la Directiva.

Las nuevas normas no se aplicarán a los cigarrillos electrónicos medicinales (según la Directiva 2001/83/CE) ni a los productos sanitarios (Directiva 93/42/CEE), pero abarcarán todos los cigarrillos electrónicos de consumo que se comercialicen en el mercado de la UE.

Aditivos y sabores:

El texto prohíbe los sabores que aumenten el atractivo de los cigarrillos y del tabaco de liar, gracias a un “aroma característico”. Los cigarrillos mentolados se prohibirán a partir de 2020. En cambio, los sabores para las pipas de agua estarán autorizados.

Los aditivos esenciales para producir el tabaco, como el azúcar, también estarán permitidos. Por su parte, la Comisión deberá establecer una lista de aditivos adicionales autorizados en los cigarrillos y el tabaco de liar.

Otros productos del tabaco, como los puros, los puritos y los productos sin combustión, quedan exentos de la prohibición sobre los aromas característicos. Esta exención se revocará en caso de que cambien significativamente las circunstancias (en cuanto a volúmenes de ventas o a niveles de prevalencia entre los jóvenes). El tabaco de uso oral («snus») está exento de esta prohibición, al igual que de algunas otras disposiciones que regulan los ingredientes.

Etiquetado de productos del tabaco menos comunes:

Si bien la Directiva de la UE abarca todos los productos del tabaco, los Estados miembros gozan de cierta facultad discrecional en lo que se refiere a las normas de etiquetado aplicables a los productos de los que actualmente no se consumen cantidades significativas, como son el tabaco de pipa, los puros, los puritos y los productos sin combustión.

Aunque los Estados miembros podrán optar por eximir a estos productos de normas de etiquetado rigurosas como son las advertencias sanitarias combinadas de imágenes y texto, estarán obligados a velar por que estos productos lleven una advertencia general y una advertencia de texto adicional. Los productos del tabaco sin combustión tendrán que presentar advertencias sanitarias en las dos superficies más grandes del envase. Como en la anterior Directiva, se aplican normas específicas para la ubicación y el tamaño de todas las advertencias.

Información que deben facilitar los fabricantes de productos del tabaco:

Está prevista la notificación obligatoria de los ingredientes de todos los productos del tabaco, con un formato electrónico normalizado. En relación con determinadas sustancias utilizadas con frecuencia en los cigarrillos y el tabaco de liar (lista prioritaria) habrá que cumplir obligaciones de información más estrictas. Ello permitirá a los reguladores obtener más información sobre los ingredientes contenidos en los productos del tabaco y sobre sus efectos sobre la salud y la adicción.

Al igual que con la anterior Directiva, será obligatorio informar de las emisiones de alquitrán, nicotina y monóxido de carbono de los cigarrillos, así como de otras emisiones cuando se disponga de la información correspondiente. Los Estados miembros podrán exigir también a los fabricantes que realicen nuevos estudios sobre los efectos de los aditivos en la salud.

Se mantiene la prohibición del «snus» (tabaco de uso oral):

En la UE, el tabaco de uso oral (como el «snus»), que no se mastica, está prohibido desde 1992. Suecia está exenta de acuerdo con su Tratado de adhesión, a condición de que vele por que el producto no se venda fuera de su territorio. El «snus» es adictivo y tiene efectos nocivos para la salud. Ya antes de 1992, varios Estados miembros habían prohibido este producto a la vista de su significativo potencial de crecimiento y de su atractivo para los jóvenes.

Lucha contra el comercio ilícito de productos del tabaco:

La nueva Directiva contiene medidas contundentes contra el comercio ilícito de productos del tabaco, a fin de garantizar que en la UE únicamente se vendan productos que cumplan la Directiva. Introduce un sistema de seguimiento y rastreo a escala de la UE para la cadena de suministro legal y medidas de seguridad visibles e invisibles (por ejemplo, hologramas) que han de facilitar la garantía de cumplimiento y ayudar a las autoridades y a los consumidores a detectar los productos ilícitos.

Ventas a distancia transfronterizas:

Las ventas a distancia transfronterizas no se prohibirán a nivel de la UE, pero los Estados miembros podrán optar por prohibirlas. Si lo hacen, los minoristas no podrán suministrar productos a los consumidores situados en el Estado miembro de que se trate. Si no las prohíben, los minoristas que deseen realizar ventas transfronterizas de productos del tabaco, deberán notificar su actividad ante de la primera venta en el Estado miembro en que estén situados y en aquellos Estados miembros a los que vendan estos productos. Asimismo, deberán establecer un sistema de verificación de la edad para garantizar que no se vendan productos del tabaco a niños y adolescentes.

Aplicación de las nuevas normas:

El Consejo de Ministros tiene previsto ratificar el texto el 14 de marzo y la nueva Directiva debería entrar en vigor en mayo de 2014.

El período de transposición de dos años que tienen los Estados miembros para adaptar la legislación nacional a la Directiva revisada conlleva que la mayor parte de las nuevas normas comenzarán a ser aplicables a partir del primer semestre de 2016. Sin embargo, la Directiva prevé también un período transitorio para todas las categorías de productos, a fin de que los fabricantes y los minoristas tengan tiempo de agotar sus existencias, siempre que estas sean conformes con la antigua Directiva o con otros actos legislativos pertinentes.

Como ya hemos mencionado, está previsto un plazo de cuatro años para la desaparición progresiva de todos los productos que tengan más de un 3 % de cuota de mercado en la UE, por ejemplo los cigarrillos mentolados.

Fuente: Médicos y Pacientes

______________________________________________________________

Información revisada por el Consejo de Redacción de SEPIS-2010.

Contacto email:  promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

Neumólogos piden una regulación del cigarrillo electrónico “más rigurosa”.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) considera que los componentes y efectos del cigarrillo electrónico sobre la salud no están suficientemente investigados, por lo que apuestan por una legislación “más rigurosas” y favorecer las investigaciones para aclarar sus efectos sobre la salud.

Madrid, 27 de febrero de 2014 (medicosypacientes.com/EP)

La semana pasada la Comisión de Sanidad del Congreso de Diputados aprobó las primeras medidas legislativas para regular el cigarrillo electrónico en España dentro de la Ley de Defensa de los Consumidores. En este sentido, explican, “el e-cigarrillo no se equipara al tabaco convencional, y se permite su consumo, por ejemplo en bares y restaurantes aunque se veta en colegios, hospitales y centros de salud incluso en el recinto al aire libre circundante”.

Por otro lado, el coordinador del Área de Tabaquismo de SEPAR, el doctor Segismundo Solano, ha advertido de que el mercado de estos cigarrillos esta “evolucionando y creciendo rápidamente”, lo que le recuerda a lo que ocurrió con el tabaco, “cuyas consecuencias ahora lamentamos”.

Por eso, antes de lamentar las consecuencias, solicita estudios que muestre “cómo actúan en el organismo y en concreto en las vías aéreas los ingredientes del e-cigarrillo”; ya que le preocupa las sustancias químicas que son vaporizadas y llegan directamente a los pulmones.

Así, considera que dichos estudios deben dirigirse a analizar las sustancias que contiene el líquido del cigarrillo electrónico y, por otro lado, las que se producen a consecuencia de su calentamiento y aparecen en el vapor.

Los “e-cigarrillos” contaminan el aire menos que los cigarrillos convencionales, pero también lo contaminan, “no emiten vapor de agua inocuo y las personas que están pasivamente expuestos a los aerosoles de los cigarrillos electrónicos inhalan y absorben la nicotina u otros ingredientes y pueden mostrar niveles comparables a los fumadores pasivos convencionales” apunta el Segismundo Solano.

Al respecto, el director del programa de investigación de Tabaquismo de SEPAR, el doctor Carlos Jiménez, destaca que por el momento sí se tiene conocimiento de que contienen metales pesados como plomo, cromo y níquel que son cancerígenos.

“Incluso se ha encontrado que la concentración de las partículas de níquel es superior a la que se detecta en el humo liberado por los cigarrillos convencionales. Estas partículas son de diámetro muy escaso y, en consecuencia, pueden alcanzar las vías aéreas de las personas expuestas al vapor de los cigarrillos electrónicos, convirtiéndolas en un nueva tipo de fumador pasivo” explica.

Echa por tierra la concienciación

Por otro lado, permitir el uso en bares o espacio de ocio es para los responsables del Área de tabaquismo de SEPAR un retroceso en los avances realizados con la actual Ley del tabaco que impide fumar en estos lugares y puede echar por tierra la importante labor de sensibilización y concienciación sobre los efectos nocivos del tabaco realizado hasta el momento. “Y muy especialmente entre los jóvenes que están adoptando el uso cigarrillo electrónico con normalidad y rapidez sin conciencia de sus efectos” señala Solano.

Muchos fumadores consideran el cigarrillo electrónico un paso previo a dejar de fumar, alterando el “e-cigarrillo” con el tabaco convencional “para fumar menos”, o también un sistema para dejar de fumar progresivamente con la esperanza que la inferior cantidad de nicotina o su ausencia disminuya los efectos del tabaco. Sin embargo, el doctor Solano explica que los cigarrillos electrónicos no han demostrado su eficacia para ayudar a las personas a dejar de fumar y que estudios poblacionales longitudinales muestran que su uso se asocia con una menor probabilidades de dejar de fumar.

“Creemos que las medidas recién aprobada son una oportunidad perdida para elaborar una regulación adecuada y a mediada para e -cigarrillo. Los neumólogos y cirujanos torácicos de SEPAR hubiésemos preferido que el cigarrillo electrónico se considerada un producto farmacéutico pues de este modo, por un lado, estaría sujeto a rigurosos controles de calidad en su producción y distribución y, por otro lado, facilitaría la investigación sobre sus efectos sobre la saludo así como su eficacia como dispositivos para dejar de fumar” concluye Jimenez.

Fuente: Médicos y Pacientes

________________________________________________________

Información revisada por el Consejo de Redacción de SEPIS-2010.

Contacto email:  promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

La salud mental mejora si dejamos de fumar.

Dejar el tabaco por completo o reducir a la mitad el número de cigarrillos diarios se asocia con un menor riesgo de trastornos del estado de ánimo como depresión.

Los profesionales de la salud que tratan a las personas con problemas psiquiátricos suelen pasar por alto los hábitos de fumar de sus pacientes, asumiendo que es mejor hacer frente en primer lugar a la depresión, la ansiedad o los problemas de abuso de sustancias. Ahora, una investigación de la Universidad de Washington, en EE.UU., muestra que las personas que luchan con problemas del estado de ánimo o adicción pueden dejar de fumar de forma segura y, además, que el hecho de dejar el hábito está asociado con una mejor salud mental. «Los médicos tienden a tratar la depresión y los problemas de dependencia del alcohol o de drogas primero, permitiéndoles ‘automedicarse’ con cigarrillos si es necesario», afirma la investigadora principal, Patricia A. Cavazos-Rehg. «Se supone que los problemas psiquiátricos son más difíciles de tratar y que dejar de fumar puede interferir con el tratamiento», agrega.

Pero en el estudio, publicado en «Physchological Medicine», Cavazos-Rehg, encontró que renunciar o reducir significativamente el tabaquismo se relacionó con una mejora de los resultados de salud mental. Dejar de fumar por completo o reducir a la mitad el número de cigarrillos que se fuman al día se asoció con un menor riesgo de trastornos del estado de ánimo como depresión, así como una menor probabilidad de problemas de alcohol y drogas. «No sabemos si su salud mental mejora primero y luego ellos están más motivados para dejar de fumar o si dejar de fumar conduce a una mejora de la salud mental -reconoce Cavazos-Rehg-. Pero de cualquier manera, nuestros resultados muestran una fuerte relación entre dejar de fumar y una mejor perspectiva psiquiátrica”, añade.

Encuesta nacional

Además, los autores creen que los graves riesgos para la salud asociados con el tabaquismo hacen que sea importante para los médicos trabajar con sus pacientes en que dejen de fumar, independientemente de otros problemas psiquiátricos. Cavazos-Rehg y su equipo analizaron los cuestionarios recogidos como parte del ‘Estudio Epidemiológico Nacional sobre Alcohol y Condiciones Relacionadas’. En la década de 2000, poco menos de 35.000 personas fueron encuestadas y, como parte del estudio, contestaron a preguntas sobre la bebida, el tabaco y la salud mental en dos entrevistas realizadas con tres años de diferencia.

Los científicos se centraron en los datos de 4.800 fumadores diarios. Los que tenían alguna adicción y otros problemas psiquiátricos en el momento de la primera encuesta eran menos propensos a tener esos mismos problemas tres años después si habían dejado de fumar y los que habían sufrido problemas psiquiátricos al inicio del trabajo eran menos propensos a desarrollar estos problemas más adelante si habían dejado el hábito.

En el momento de la primera entrevista, alrededor del 40 por ciento de los fumadores diarios sufrieron trastornos del estado de ánimo o de ansiedad o habían pasado por estos problemas. Además, cerca del 50 por ciento de los fumadores diarios sufrió problemas de alcoholismo y un 24 por ciento, problemas de drogas. El 42 por ciento de los que continuaron fumando durante los años entre las dos encuestas sufrió trastornos del estado de ánimo en comparación con el 29 por ciento de las personas que dejaron de fumar.

Los problemas con el alcohol afectaron al 18 por ciento de los que habían dejado de fumar en comparación con el 28 por ciento de los que seguían con el hábito tabáquico y los problemas de abuso de drogas afectaban sólo al 5 por ciento de los que habían dejado el tabaco en comparación con el 16 por ciento que continuaba fumando.

Fuente: ABC SALUD

__________________________________________________________

Información revisada por el Consejo de Redacción de SEPIS-2010.

Contacto email:  promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

“FIFTY-FIFTY” un programa para prevenir las enfermedades cardiovasculares.

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad o discapacidad en España.

PROGRAMA FIFTY-FIFTY

El Programa “Fifty-Fifty” pretende  mejorar la salud integral de las personas de 25 a 50 años, ayudándolas a controlar los principales factores de riesgo de las patologías cardiovasculares:

  • Sedentarismo
  • Obesidad
  • Hipertensión arterial
  • Tabaquismo 

Según el Dr. Valentín Fuster, “ si se capacita a los adultos en conocimientos, habilidades y actitudes sobre un estilo de vida saludable, entre iguales, mejoraran sus hábitos de salud cardiovascular y el autocontrol de los factores de riesgo. ”

El Programa Fifty-Fifty nace de la iniciativa de la Fundación SHE, promovida por el Dr. Valentín Fuster y de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en el marco de la Estrategia NAOS y del Observatorio de la Nutrición y de Estudio de la Obesidad, con el fin de mejorar la salud de manera integral en personas adultas mediante la modificación de sus hábitos de salud.

PROGRAMA “FIFTY-FIFTY”

________________________________________________________

Información revisada por el Consejo de Redacción de SEPIS-2010.

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.