Los beneficios de las algas y cómo integrarlas en tu cocina.

Desde hace siglos las algas forman parte de la dieta en Asia. Están presentes en la cocina diaria en países como Japón, China y Corea, donde la demanda del mercado supera a la oferta.

Pero fuera de esa región mucha gente las considera poco más que un estorbo en la playa.

algas en la dieta

A pesar de que la cocina occidental ha acogido con cariño platos como el sushi, en 2012 el consumo de algas en occidente todavía era “mínimo”, según una investigación publicada en la revista de Tendencias en Ciencia y Tecnología de la Alimentación.

Pero existen unas 10.000 especies de algas en todo el mundo y de ellas unas 145 se utilizan habitualmente como alimento, con colores, sabores y propiedades nutritivas diferentes.

Y, poco a poco, se han ido introduciendo en las experiencias culinarias de quienes no crecieron con una tradición que las incluyera entre los ingredientes habituales de la despensa.

Una “fuente extraordinaria”

En general las algas “son una fuente extraordinaria de nutrientes”, le dijo a la BBC el doctor Craig Rose, biólogo marino especializado en algas y director de la Fundación de las Algas para la Salud.

Tienen propiedades que las plantas de tierra no tienen en los mismos niveles o con el mismo equilibrio“.

Por ejemplo, tienen en general un alto contenido en proteínas, una propiedad que las hace habituales en las dietas vegetarianas.

Una hoja simple de alga puede contener hasta un 30% en proteínas“, le dijo a la BBC Rory MacPhee, granjero de algas en Escocia, Reino Unido.

Y hay especies, como la conocida popularmente como nori, que pueden contener hasta un 47% de proteínas en su peso en seco.

Además son una fuente excelente de minerales, vitaminas, antioxidantes y fibra.

Aunque la exposición a la luz y la temperatura del agua en la que crecen pueden afectar al sabor, calidad y propiedades de las algas.

Cómo integrarlas en tu dieta

Si las algas no están en tu lista de la compra habitual quizás te sientas un poco perdido sobre cómo prepararlas.

Pero casi todas las algas que se venden en los supermercados son deshidratadas y muchas no necesitan ser cocinadas para su consumo.

Puedes dar los primeros pasos añadiéndolas en la preparación de otros alimentos para agregar sabor, como si fueran una especia. Por ejemplo para complementar ensaladas, sándwiches, sopas y guisos o para aliñar pescados.

También puedes utilizarlas como un piscolabis crujiente y saludable. Algunas se comercializan en paquetes como si fueran patatas fritas.

Además, hay recetas para utilizarlas para hornear.

Y, en todo caso, como son productos relativamente nuevos, encontrarás muchas sugerencias prácticas de preparación en los propios paquetes y en las páginas web de las empresas que las comercializan.

Algas comúnmente utilizadas en cocina

Aunque muchas algas tienen nombres locales, a nivel de comercialización internacional con frecuencia prevalece el nombre asiático.

El sushi japonés hizo mucho por la exportación internacional del sabor de las algas, sobre todo por las variedades conocidas como nori que se utiliza como si fuera una hoja de papel para envolver los royos de arroz.

De hecho, hoy en día es fácil encontrar nori en los grandes supermercados, tiendas especializadas y restaurantes asiáticos de todo el mundo.

Y también está el alga palmaria palmata conocida como dulse, que es rizada, de color rojo y tiene un “sabor ahumado”.

Ya la utilizaban los celtas y según la compañía escocesa de comercialización de algas Mara Seeweed es “deliciosa con vegetales verdes, como aliño de hamburguesas o para aliñar el cordero o el salmón”.

El alga conocida como shony, por su parte, tiene un sabor “complejo, una mezcla de dulce y salado”. Es de color verde y morado y se puede “espolvorear sobre huevos, pastas, ensaladas o arroz, o usarla con mantequilla o aceite para el aliño del pollo o el pescado”.

Mientras que la Ulva lactuca, conocida normalmente como lechuga de mar, por sus hojas verdes que le dan un aspecto similar a la lechuga, tiene un sabor salado y se comercializa sobre todo deshidratada.

La Durvillaea antarctica es un alga parda de gran tamaño y consistencia carnosa.

Y el alga Laminaria conocida en japonés como kombu es un tipo comestible de kelp o alga parda, de color verde oliva oscuro, que vive en aguas profundas, tiene una consistencia carnosa y puede tener varios metros de largo.

Esta alga tiene un sabor suave y salado. Y el caldo de kombu, que es un sabor base en la cocina japonesa, fue el que inspiró la identificación del umami, la palabra japonesa que se traduce como “delicioso” con la que se refiere a un quinto tipo de sabor, junto a los tradicionales dulce, salado, agrio y amargo. Una cualidad que ciertamente invita a darle una oportunidad a las algas.

Fuente: BBC

__________________________________________________________

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

El tabaquismo pasivo diario en los bebés y niños aumenta un 70% el riesgo de padecer infecciones respiratorias.

La exposición diaria al tabaco de los bebés y los niños pequeños aumenta hasta un 70% el riesgo de infecciones respiratorias de repetición y sus complicaciones, como la otitis y los episodios de sibilancias, según expertos quienes alertan de la negativa repercusión del tabaquismo pasivo paterno y materno sobre la salud infantil.

EMPAQUETADO GENÉRICO DEL TABACO

Madrid, 17 de julio de 2015 (medicosypacientes.com/E.P.)

La exposición diaria de los bebés y los niños pequeños aumenta hasta un 70% el riesgo de infecciones respiratorias de repetición y sus complicaciones, como la otitis y los episodios de sibilancias, según explica la neumóloga infantil del Hospital Universitario Rey Juan Carlos, la doctora Elena Alonso Villán.

El centro sanitario ha puesto en marcha una campaña informativa alertando de la negativa repercusión del tabaquismo pasivo paterno y materno sobre la salud infantil.

En este sentido, la doctora Alonso recuerda que el tabaquismo en la madre durante el embarazo triplica el riesgo del bebé de morir de muerte súbita y, después del nacimiento y durante la infancia aumenta un 70 por ciento el riesgo de infecciones respiratorias de repetición.

La neumóloga infantil dice que “es de general conocimiento que la exposición pasiva al humo del tabaco durante la infancia tiene importantes repercusiones negativas, tanto si la exposición es intraútero -por el hecho de que la madre sea fumadora, activa o pasiva-, como en el día a día posterior al nacimiento”.

Según explica la doctora, los bebés además de triplicar las posibilidades de morir de muerte súbita, también aumenta el riesgo de padecer bronquitis durante los primeros meses de vida en comparación con los niños cuyas madres no han fumado durante el embarazo.

Estudios recientes asocian las dermatitis atópicas y las alergias alimenticias a la presencia del tabaco en los menores. Además, el humo del tabaco en los menores asmáticos hace que los niños tengan valores espirométricos descendidos con respecto a otros niños no expuestos.

Por todos estos motivos, los grupos antitabaco se centran en la labor preventiva de no solo los adultos sino también de los menores que están rodeados de fumadores.

“Las medidas más importantes y efectivas de actuación preventiva son los programas de información y asesoramiento que llevan a cabo de forma conjunta el pediatra y la enfermera de pediatría, que unidos a programas antitabaco del adulto, consiguen reducir significativamente la inhalación del humo del tabaco en la infancia y, por tanto, mejorar la calidad de vida actual y posterior de nuestros niños”, añade la neumóloga infantil Alonso.

Fuente: médicos y pacientes

__________________________________________________________

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

La ciencia sigue la pista de la paradoja francesa.

Uno de los enigmas de la medicina es la paradoja francesa. ¿Por qué los galos, a pesar de comer más grasas poco saludables, tienen uno de los menores riesgos cardiovasculares del mundo? La solución parece estar en el consumo moderado y frecuente de vino, pero hay quien duda de ello y alerta de los peligros del alcohol. Mientras, los laboratorios intentan reproducir sus efectos con pastillas basadas en uno de sus componentes: el resveratrol.

A finales de los años 80, en pleno auge de los grandes estudios de observación, se detectó algo extraño en la salud de los galos que se dio en llamar la paradoja francesa.

EL ESCUDO ARVERNO por Goscinny & Uderzo

EL ESCUDO ARVERNO por Goscinny & Uderzo

Por aquel entonces se publicaron las primeras conclusiones del estudio MONICA, un enorme proyecto con datos de más de 15 millones de personas de más de veinte países. Toda esa información serviría para dilucidar qué factores estaban ligados a problemas cardiovasculares –como infartos o ictus– y tomar las medidas oportunas.

Algunas cosas ya se conocían. A más colesterol y consumo de grasas saturadas, mayor riesgo. Pero algo no cuadró: Francia era uno de los países donde más grasas de este tipo se consumían: en la mantequilla, en los quesos, en su foie gras. Sin embargo, los franceses apenas morían por infartos. De hecho, su riesgo cardiovascular era entre cinco y diez veces más bajo que el de sus vecinos ingleses y prácticamente la mitad que el de los estadounidenses. Todo esto, sin que hubiera diferencias sustanciales en cuanto a sus niveles de colesterol, su peso, su tensión arterial o el número de cigarrillos que fumaban. ¿Qué protegía a los franceses?

Un aliado en la copa

Sin intrigas: el vino. Ese era el ingrediente protector, según Serge Renaud, investigador francés al que se considera como el ‘padre’ de la paradoja. Renaud creía que, si no toda, gran parte de ella se debía a que la mayoría de los franceses son consumidores habituales de vino, sobre todo tinto, y que este, a dosis moderadas, tenía efectos beneficiosos sobre la salud cardiovascular.

Eso era lo que contrarrestaba el peligro de sus quesos, su foie gras, sus cruasanes con mantequilla. Así fue como lo expuso en 1991 en una entrevista en la cadena estadounidense CBS, momento que se considera como el nacimiento de la paradoja francesa, y que desencadenó una subida del 40% en las ventas de vino en Estados Unidos en el año que siguió a la emisión.

En 1992 explicó su hipótesis en la revista The Lancet. A partir de diferentes estudios, llegó a la conclusión que los principales elementos de la dieta que influían en la mortalidad eran justamente las grasas, para mal, y el consumo regular y moderado de vino, para bien. Pero más que una revelación, su convicción parece tener los tintes de una búsqueda.

Una pista está en su propia biografía: “Si no hubiera vivido con mis abuelos en un viñedo cerca de Burdeos, quizás la idea no se me hubiera ocurrido. Cuando ves a personas que han bebido pequeñas cantidades de vino cada día alcanzar los 80 y los 90 años no piensas que a esas dosis el vino pueda ser perjudicial”.

La otra está en la propia ciencia. Renaud había oído que en 1970 el gran estudio Framingham, en EE UU, llegó a la conclusión de que dosis bajas de alcohol podían disminuir la mortalidad cardiovascular. Pero ese trabajo tardó mucho en publicarse, porque “los Institutos de Salud de los Estados Unidos (NIH) temían que animase a la gente a beber”, aseguró. Por entonces, Renaud ya llevaba años trabajando en los mecanismos por los que el alcohol podía actuar sobre las plaquetas de la sangre.

Su propuesta no era más que una conjetura basada en estudios epidemiológicos, que servía para formular hipótesis, pero no para demostrarlas. Este tipo de trabajos son proclives a caer en la falacia ecológica: una falsedad resultante de un análisis incompleto, de una recogida insuficiente de datos o de una correlación azarosa y no causal.

Eso es lo que piensan los críticos de la paradoja: que en realidad no existe. Por ejemplo, porque los datos sobre la dieta de los franceses fueron recabados en los años 80, pero cabe pensar que también sería importante la dieta anterior, que en los 60 no parecía incluir tantas grasas. También por otros factores que no se tuvieron en cuenta, como el consumo de pescado. O incluso porque tomar vino puede asociarse a un mayor estatus económico y, por tanto, a un mejor acceso a medicinas.

No es eso lo que opina Juan Carlos Espín, jefe del Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos del CEBAS-CSIC, en Murcia: “La nutrición y la medicina se están rescribiendo cada día, y es cierto que a veces se intenta simplificar en exceso buscando un único responsable de fenómenos muy complejos. Aun admitiendo eso, a día de hoy existen muchísimas evidencias que avalan la existencia de la paradoja y van construyendo un mensaje”.

EL ESCUDO ARVERNO  por Goscinny & Uderzo

EL ESCUDO ARVERNO por Goscinny & Uderzo

Una curva en forma de J

Real o no, lo que consiguió la paradoja francesa fue disparar el número de estudios sobre los posibles beneficios del vino que, en general, han dictado un informe favorable: “A día de hoy se acepta que el consumo moderado de vino, especialmente tinto, contribuye a reducir el riesgo cardiovascular. Con estas palabras y no otras”, recalca Espín, para quien el vino seguramente no explica la totalidad de la paradoja, pero sí una buena parte.

De la misma opinión es Cristina Andrés, jefa del departamento de Metabolómica de los Alimentos en la Universidad de Barcelona, para quien “hay muchos estudios que indican su beneficio; pero los efectos del alcohol hay que interpretarlos con cautela”.

Está probado que los efectos del vino sobre el corazón dibujan una curva en J. Imagine que el extremo izquierdo de la letra es su riesgo cardiovascular. Si bebe un poco de vino cada día –empiece a escribir la J– es posible que ese riesgo disminuya, pero en cuanto se exceda un poco –complete la letra– el riesgo aumentará. Y lo hará de una forma exponencial, como el trazo de la jota.

Esa curva supone el mayor problema a la hora de recomendar su consumo, porque definir ‘moderado’ es complicado. Dependerá de si es hombre o mujer, de su peso, de su edad y, además, del tipo de vino: “En España se producen miles de vinos distintos, con gran variabilidad en su composición”, apunta Espín. “De ahí lo difícil que resulta establecer la relación riesgo/beneficio”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no exceder las dos copas al día en los hombres y la mitad en mujeres, porque también puede acarrear problemas: el alcohol se relaciona con el desarrollo de tumores, e incluso dosis moderadas a largo plazo pueden aumentar el riesgo de cirrosis. Un estudio de la revista BMJ cifró la dosis óptima en cinco gramos de alcohol al día, esto es, media copa; pero otra investigación más reciente, también en BMJ, ponía en duda estos resultados, ya que solo encontró beneficios en mujeres mayores de 65 años.

“No creo que haya suficiente evidencia como para prohibir el consumo moderado de vino tinto”, afirma Núria Ribas, adjunta en el servicio de cardiología del Hospital del Mar, en Barcelona. De hecho, “las últimas guías de práctica clínica españolas todavía recomiendan un consumo máximo de una copa de vino al día en mujeres y dos en hombres”. Pero “hay que individualizar las recomendaciones.

Lo fundamental es vigilar la dieta y hacer ejercicio. Eso sí, a los pacientes que llevan hábitos saludables y que preguntan si pueden tomar algo de vino, les digo que sí”, explica Ribas. Recomendaciones muy parecidas a las que sugiere la Asociación Estadounidense del Corazón y a las que remite Valentín Fuster, jefe de cardiología del hospital Monte Sinaí, en Nueva York.

EL ESCUDO ARVERNO por Goscinny & Uderzo

EL ESCUDO ARVERNO por Goscinny & Uderzo

Un enjambre de mecanismos

¿Pero cómo podría un poco de vino producir esos beneficios? En última instancia no se conoce el mecanismo exacto, pero hay bastantes pistas, eso sí. Básicamente son dos los componentes que pueden estar actuando: el alcohol y los polifenoles, un conjunto de sustancias antioxidantes en las que el vino tinto es especialmente rico. Ambas presentan credenciales.

El alcohol en pequeñas dosis aumenta el colesterol ‘bueno’ HDL, y como si fuera una pequeña aspirina, inhibe la agregación plaquetaria que ya estudiaba Renaud. Por su parte, los polifenoles también actúan sobre las plaquetas, tienen propiedades antiinflamatorias y disminuyen el colesterol LDL oxidado, el peor de los colesteroles malos.

Se desconoce cuál de estos mecanismos es más importante, pero sí parece que lo más eficaz es la combinación de alcohol y polifenoles, porque el primero parece mejorar la absorción de los segundos y, sobre todo, porque cuando se han hecho estudios con vino sin alguno de los dos componentes, los beneficios son inferiores. Eso explicaría por qué el tinto, con más polifenoles que el blanco, parece más eficaz que la cerveza, que tiene menos antioxidantes; y esta que la ginebra, que prácticamente solo actúa a través del alcohol.

En cualquier caso, es arriesgado hacer recomendaciones debido a la curva en J, la toxicidad del alcohol y lo difícil que resulta establecer qué es un consumo moderado. Para evitar estos problemas, llegamos a la evolución sintética de la paradoja: las pastillas.

Las controversias del resveratrol

De entre todo el abanico de polifenoles que contiene el vino, intentó buscarse cuál era el fundamental, aquel cuya producción a gran escala pudiera, si no igualar, al menos asemejar sus beneficios sin sus peligros. Ya desde el primer momento uno destacó por encima de todos: el resveratrol. Su salto definitivo y espectacular llegó en 2003, cuando se describió que el resveratrol activaba las sirtuinas –unas proteínas centrales en la maquinaria celular– y reproducía todos los efectos de la restricción calórica, al menos en levaduras. Poco menos que la panacea universal.

La restricción calórica, que consiste en disminuir aproximadamente el 30% de las calorías que ingerimos, ha demostrado en animales inferiores que mejora el metabolismo, protege del cáncer, ralentiza el envejecimiento y prolonga la vida. El resveratrol parecía ser la pastilla que podía mimetizarlo sin tremendo sacrificio dietético. Por si fuera poco, también explicaría la mayoría de los efectos beneficiosos del vino. 

Sin embargo, el castillo de naipes se fue derrumbando. El resveratrol no alarga la vida de los ratones y ni siquiera parece capaz de activar las sirtuinas. Primera carta fuera. Además, el principal ensayo que se hizo para probar su efecto anticancerígeno tuvo que suspenderse. Con las dosis utilizadas no solo no parecía eficaz, sino que dañaba los riñones en pacientes con mieloma. Aunque su papel contra el cáncer –la segunda carta– no se ha desechado, la gran esperanza está ahora en su acción cardiovascular.

En ello está el doctor Espín, quien ostenta una patente sobre su extracción. El resveratrol es un antimicrobiano que la uva produce para defenderse cuando percibe una agresión. Por eso, los vinos poseen concentraciones muy variables, según los ataques que hayan sufrido. Una botella contiene entre 0,2 y 5,8 miligramos.

El método de Espín permite enriquecer esta concentración y así fabricar pastillas con ocho miligramos que ya se comercializan. Una cantidad que considera apropiada porque “consumir más resveratrol no produce necesariamente más efecto”.

Su propio grupo ha participado en ensayos clínicos en los cuales se ha visto que tomar esta combinación durante un año mejora varios parámetros cardiovasculares sin aparentes efectos secundarios. Por ello, defiende su uso como un complemento, “sin que eso exima de llevar una vida ordenada”, afirmación a la que se une Andrés.

Su comercialización es posible porque se trata de un complemento alimenticio, no de un fármaco. Si lo fuera, debería haber sido sometido a ensayos más grandes, a más largo plazo, y haber mostrado una disminución de los infartos y los ictus.

Escepticismo

Para Espín, “la mayoría de complementos, incluidos otros con diferentes concentraciones de resveratrol, se venden a gran escala sin evidencias parecidas. Nosotros demostramos eficacia y seguridad. En la jungla de las farmacias no hay ningún complemento con el mismo aval. Es sorprendente lo que se vende sin nada detrás que lo soporte. En vez de aplaudir lo que se ha hecho para este ingrediente, se echa en falta aquello que solo es aplicable al medicamento”.

Por su parte, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) aún no se ha pronunciado al respecto, y profesionales como la doctora Ribas se muestran escépticos: “Es cierto que el resveratrol ha demostrado algunos beneficios bioquímicos respecto a la prevención cardiovascular, pero todavía no hay datos clínicos que nos digan si es eficaz”.

Eso sí, sea útil o no y hasta qué punto, parece evidente que nadie es capaz de discutir aún la frase de Renaud: “No esperes una pastilla que sustituya una buena dieta. No existe tal cosa”.

Fuente: AGENCIA SINC

__________________________________________________________

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

¿Por qué cada vez más ciudades prohíben el poliestireno?

Nueva York es la ciudad más reciente en incorporase a la lista de ciudades en Estados Unidos que prohíbe el uso de envases desechables de poliestireno expandido (EPS, por sus siglas en inglés).

Con la entrada en vigor de esta normativa, ya son más de 70 las ciudades estadounidenses (Washington DC, San Francisco, Minneapolis, Portland y Seattle entre ellas) que prohíben su utilización, mientras que en varias ciudades del mundo como París o Toronto el tema es objeto de debate.POLIESTIRENO

¿Pero qué es exactamente y por qué este material -que en algunos países se conoce como telgopor, icopor o poliespan, por mencionar sólo algunos nombres- es tan criticado por los ambientalistas?

¿Qué es?

El poliestireno fue inventado por el científico estadounidense Otis Ray McIntire en 1941.

Para fabricarlo, hay que mezclar al vapor pequeñas cuentas del polímero poliestireno con productos químicos hasta que estas cuentas aumenten 50 veces su volumen original.

Una vez que estas bolitas se enfrían y se asientan, se colocan en un molde (puede ser un recipiente, un vaso) y se las vuelve a expandir con calor, hasta que el molde queda completo y se fusionan todas las pelotitas.

¿Por qué es tan malo para el medio ambiente?

Aunque las cantidades de poliestireno que se tiran a la basura son menores en comparación con las de plástico, los ambientalistas afirman que este material causa graves daños cuando ingresa en los ecosistemas marinos y contamina las aguas.

POLIESTIRENO Y PLÁSTICOSegún Douglas McCauley, profesor de Biología Marina de la Universidad de California, EE.UU., el poliestireno genera dos clases de problemas para los animales marinos: mecánicos y biológicos.

“El origen del problema mecánico es muy simple”, dice McCauley. “Con mucha frecuencia encontramos poliestireno en los intestinos y eso provoca bloqueos que pueden ser letales”, dice.

“Si piensas lo preocupante que puede ser un bloqueo leve por la ingestión de algo malo, imagínate lo que puede causar la ingestión de una bola entera de poliestireno extruido. Eso es lo que les pasa a algunos de los animales”, añade.

Desde un punto de vista químico, las propiedades absorbentes del poliestireno lo hacen aún más peligroso.

“Esencialmente, el poliestireno actúa como una pequeña esponja, recogiendo y concentrando algunos de los contaminantes más dañinos que hay en el océano”, señala McCauley.

“Luego, la ve una tortuga marina y se la come pensando que es una medusa”.

Y no es solo malo para los peces y los océanos. Puede ser nocivo para el ser humano también.

“Es muy preocupante que algunos de estos peces que se alimentan de plásticos acaben en nuestro plato”.

¿Por qué no se recicla?

Reciclarlo es muy difícil.

“No está demostrado que el reciclaje del poliestireno sea posible a gran escala y no se ha probado que exista un mercado para él”, explica Kathryn García, comisaria de Sanidad de la ciudad de Nueva York.

Debido al procedimiento químico que se emplea para convertir lasPOLIESTIRENO Y COLILLAS pelotitas de poliestireno en EPS es casi imposible transformar, por ejemplo, un plato de este material en un recipiente con otro formato.

“No puedes tomar un vaso (…) y moldearlo otra vez porque ya se ha expandido”, explica Joe Biernacki, profesor de ingeniería química de la Universidad Tecnológica de Tennessee. “Lo que hace falta son bolitas de poliestireno virgen”.

Actualmente se está investigando la posibilidad de desarmar el material en pelotitas a un costo asequible, pero hasta la fecha hay muy pocas maneras prácticas de reciclarlo.

Otro método que se ha puesto a prueba es el reciclaje térmico. En este proceso, el EPS reciclado se quema en incineradores municipales, lo cual genera dióxido de carbono y vapor de agua.

Esto lo convierte en un buen combustible para los programas que emplean calor para generar energía a partir de desechos.

Si bien esto puede ser una práctica efectiva para reutilizar el poliestireno, las desventajas son el costo de transportar el material -liviano pero voluminoso- hacia los centros de reciclaje.

¿Cuáles son las alternativas?

McDonalds dejó de usar EPS en 2013 y lo reemplazó con alternativas basadas en papel.

Los vasos de Dunkin Donuts están hechos de un compuesto más fácilmente reciclable: polipropileno. El problema de este compuesto es que es más caro.

Fuente: BBC Mundo

__________________________________________________________

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

Cuando dominaba el espíritu.

Cita

“Del mismo modo que se comparte una cultura, una lengua, una historia y un entorno, también se comparte un estado mental colectivo.LA MEDICINA INDIA SEGÚN LAS FUENTES DEL AYURVEDA La enajenación colectiva puede arruinar las cosechas, traer sequías, contaminar el aire y el agua, desencadenar plagas, epidemias y catástrofes climáticas. Esta corrupción mental puede entenderse también como un efecto de las injusticias de aquellos que detentan el gobierno. Los despropósitos y la codicia pueden arruinar un estado y contaminar todo un país. Pero incluso en estas nefastas condiciones el ejercicio de la medicina es posible. […] En el pasado (satyayuga), las gentes eran honradas y virtuosas, no había hambrunas, sequías o catástrofes climáticas y la vida humana se prolongaba cientos de años. Pero la pereza acabó haciendo mella y despertó la codicia, y con ella la ira y la crueldad. Estas dieron paso al miedo y la ansiedad, y todo ello influyó en las cosechas y el medio ambiente. La longevidad disminuyó hasta los 100 años de la era actual (kaliyuga).”

Bibliografía: Juan Arnau, LA MEDICINA INDIA. Según las fuentes del Ayurveda, Kairós, Barcelona 2013.

__________________________________________________________

Contacto emailpromociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.

Dos moléculas ayudan a reducir el peso y la grasa corporal.

El resveratrol y la quercetina, moléculas presentes de forma natural en numerosos alimentos y bebidas de origen vegetal como la uva, el vino, la cebolla, y la manzana, entre otros, han demostrado, además de otros efectos beneficiosos para la salud, cierta capacidad para reducir la grasa corporal. Los experimentos realizados a un grupo de ratas alimentadas con dieta rica en grasa y azúcar demuestran que la administración de una combinación de estos dos compuestos induce un efecto del tejido adiposo blanco que contribuye a la reducción de peso.RESVERATROL Y QUERCITINA

Los trabajos realizados por el grupo Nutrición y Obesidad de la Universidad del País Vasco (UPV), integrado en el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn), publicados en varias revistas, revelan que la administración de una combinación de resveratrol y la quercetina induce un efecto conocido como ‘marronización’ del tejido adiposo blanco en un grupo de ratas alimentadas con dieta obesogénica (rica en grasa y azúcar).

Este efecto, además de otros observados en este mismo experimento, podría justificar y, por tanto contribuir a la reducción de peso y grasa corporal observada en este grupo de ratas.

El tejido adiposo marrón es un tejido graso que hasta hace no mucho se creía que solo estaba presente en niños neonatos y animales hibernantes. Este tejido se encarga de disipar la energía en forma de calor para mantener la temperatura corporal (en lugar de almacenarla como sucede con el tejido adiposo blanco), proceso conocido como ‘termogénesis’.

Su reciente descubrimiento también en el ser humano adulto, y la correlación inversa existente entre la cantidad de ese tejido y un menor Índice de Masa Corporal, ha despertado el interés de la comunidad científica.

Un proceso patentado

La ‘marronización’ es un proceso de reciente descubrimiento que consiste en el desarrollo de adipocitos (o células grasas) con características de adipocitos marrones en el seno del tejido adiposo blanco (llamados adipocitos ‘beige’ o ‘brite’).

Según la investigadora principal, Noemí Arias Rueda, que ha realizado su tesis sobre los efectos de la combinación de estas dos biomoléculas, la activación de este proceso podría contribuir a reducir la grasa corporal.

El efecto marronizante de esta mezcla (resveratrol y quercetina) ha sido descubierto por primera vez por el grupo de investigación al que pertenece Arias gracias a la colaboración de la Universidad de las Islas Baleares (grupo liderado por el catedrático Andreu Palou y perteneciente también a CIBERobn), lo que ha permitido patentarlo en marzo de 2015. 

Referencias bibliográficas: 

Arias N, Macarulla MT, Aguirre L, Milton I, Portillo MP. “The combination of resveratrol and quercetin enhances the individual effects of these molecules on triacylglycerol metabolism in white adipose tissue”. European Journal of Nutrition 2015.

Arias N, Macarulla MT, Aguirre L, Miranda J, Portillo MP. “Liver delipidating effect of a combination of resveratrol and quercetin in rats fed an obesogenic diet”. Journal of Physiology and Biochemistry 2015.

Patente: ‘Composiciones y usos en la activación de la termogénesis’. N/Ref.:ES2654.6. Publicada en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial, marzo 2015.

Fuente: AGENCIA SINC

__________________________________________________________

Contacto email: promociondelasalud.sepis@gmail.com

Antes de enviar una respuesta lea nuestro aviso legal.